MANIFIESTO “SOY INMIGRANTE: MIS DERECHOS NO ESTÁN DE OFERTA”
En estos días el Gobierno y el Parlamento están trabajando en varias reformas
legislativas: La Ley de Asilo, la Ley de Extranjería y el Código Penal. Tres reformas
que son CRUCIALES para las personas inmigrantes que viven en nuestro país.
CRUCIALES porque los inmigrantes son sujetos de derechos y no simple mano de
obra o fuerza de trabajo. Y es que estas reformas pueden condicionar
considerablemente el acceso real de estas personas a sus derechos humanos;
derechos que no saben de papeles y que no distinguen territorios.
El contexto de crisis económica mundial no puede servir para justificar una REBAJA
EN LOS DERECHOS HUMANOS de los inmigrantes. El Gobierno no puede seguir la
tendencia de la Unión Europea de los últimos años, en los que se han elaborado
políticas comunes sobre inmigración y asilo que están reduciendo las garantías de
protección de los derechos humanos de estas personas; personas que llegan a
Europa en busca de unas mejores condiciones de vida o en busca de protección
internacional al huir de sus países de origen por el temor de ser perseguidas.
Los Estados tienen derecho a elaborar políticas de control migratorio. Sin embargo,
éstas no pueden afectar a los derechos humanos de los inmigrantes, estén éstos en
situación regular o irregular, porque LOS DERECHOS HUMANOS NO SABEN DE
PAPELES.
Esperamos que el Estado español no lleve a cabo una campaña de REBAJAS EN
DERECHOS HUMANOS; confiamos en que el Parlamento español, en la discusión de
las reformas de Asilo, Extranjería y Código Penal, trabaje para garantizar que España
cumple sus compromisos internacionales en esta materia.
PERO, para ello será necesario modificar algunas de las tendencias que se advierten
en los todavía borradores de estas leyes. Por todo ello, desde Amnistía Internacional
queremos recordar al Gobierno y al Parlamento español que:
· LA FUTURA LEY DE EXTRANJERÍA NO PUEDE IGNORAR QUE LOS
INMIGRANTES SON SUJETOS DE DERECHO. Por ello, debe impedir
cualquier posibilidad de discriminación, tortura o malos tratos; debe respetar el
derecho a la vida familiar y el interés superior del menor; así como las normas
internacionales sobre detención de inmigrantes, ya que el gobierno ha
anunciado la ampliación del plazo de detención en los centros de internamiento
de extranjeros de 40 a 60 días.
· LA FUTURA LEY DE ASILO NO PUEDE SER UN ESLABÓN MÁS DE UNA
CADENA DE OBTÁCULOS. Las cifras de solicitantes de asilo que llegan a
Europa son mínimas en comparación con África o Asia. En España, además
del bajo número de estatus de refugiado que se conceden en comparación con
otros países de la UE, en el año 2008 hemos llegado a la cifra más baja de
solicitudes desde 2001.
· LA LUCHA CONTRA LA DISCRIMINACIÓN RACISTA NO PUEDE
QUEDARSE EN MERAS PALABRAS. Los momentos de crisis económica
pueden llevar a construir y reforzar imágenes negativas sobre los “otros”, a
criminalizarlos; a deshumanizarlos a través de comportamientos racistas y
xenófobos. Por ello, y ante el próximo 21 de marzo (Día mundial contra el
racismo) pedimos, UNA VEZ MÁS, al Gobierno que elabore YA medidas
concretas para luchar contra el racismo y la xenofobia en España!!!!!!
Y, porque los derechos humanos son universales, porque no entienden ni de colores ni
de territorios, cada uno de nosotros y nosotras queremos decir:
“SOY INMIGRANTE: MIS DERECHOS NO ESTÁN DE OFERTA”
En los próximos meses se van a discutir varias reformas legislativas en el Parlamento español. En lo relacionado a la Ley de Extranjería, Amnistía Internacional reconoce el derecho de los estados a controlar sus fronteras y la entrada de extranjeros en su territorio, pero de la misma manera, esta reforma debe mantener los estándares de protección de los derechos humanos de las personas inmigrantes. Además, la reforma de la Ley de Asilo no debe suponer un retroceso respecto a las garantías ya reconocidas en la legislación vigente. Por último, la reforma del Código Penal no puede incrementar la capacidad punitiva del Estado contraria al principio de no discriminación, especialmente en el caso de las personas inmigrantes.
Por otro lado, los tiempos de dificultades económicas son especialmente sensibles a la construcción de estereotipos negativos sobre las personas inmigrantes, que acaban erosionando sus derechos. En los últimos meses han sido varios los incidentes con componentes de racismo y xenofobia que se han dado en Europa. Todos estos elementos podrían contribuir a crear un ambiente en el se hacen aún más necesarias la adopción de medidas de lucha contra el racismo y la xenofobia.
Por ello, Amnistía Internacional recuerda al Gobierno Español que debe cumplir los compromisos internacionales suscritos en materia de derechos humanos y, por lo tanto, garantizar que estas reformas legislativas no se traduzcan en un recorte de las garantías de protección a las personas inmigrantes en nuestro país o solicitantes de protección internacional (sea asilo u otras formas de protección). Además, debe adoptar las medidas necesarias contra la discriminación, el racismo y la xenofobia que puedan derivarse de la situación actual.
Únete a Amnistía Internacional y pide al Gobierno español que no rebaje los derechos de las personas inmigrantes y solicitantes de asilo.
¡Actúa!














